Prelude by Antonio Pastor L. on Grooveshark
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

sábado, 22 de junio de 2013

¡Señor, que tolerancia!




¿Cómo podrían ellos comprender mi amor escondido?
Ellos me juzgan y me hieren sin conocerme realmente, magullando mi Alma sin haberla comprendido en su verdadera esencia.
Ellos discuten de mi y hacen caer su sentencia atribuyéndome sus defectos, sus debilidades, sus incapacidades y sus pensamientos vergonzosos.

¡Señor, que tolerancia!
Si yo no hubiese poseído Tu Luz en mi corazón, Dios, me habría lanzado sobre ellos como un peñasco de una montaña. “ELLOS NO SABEN NI LO QUE DICEN, NI LO QUE HACEN”.

Tus enseñanzas, mi dulce Maestro, vibran en el aura de mi Espíritu y por ésto mi paciencia es grande, así como la misericordia que Tú, sublime Amor, suscitas en mi corazón, está llena de ternura y sublimada de aristocracia espiritual; es un don, una herencia Tuya, una Luz de paz y de caridad fraternal.
Tú, Armonía Divina sublime, solo Tú puedes comprender mi Amor escondido, porque Tú me has enseñado a poseerlo y a descubrirlo en mi prójimo.
La pena me asalta a menudo, Maestro mío, porque así como Tú me has enseñado, la cruz no es siempre sostenible y, a menudo, mis rodillas ceden bajo su peso.

Yo te pido perdón, Padre mío, por mi debilidad humana, pero Tú sabes, Tú sabes y Tú conoces, Amor de todos los Amores.

Yo tengo confianza en Ti y tiendo mis manos hacia Ti porque solamente en Ti está mi salvación, el aligeramiento de mis penas y la paciencia para soportar.
Repréndeme, castígame, pero Te ruego, Amor, que no me abandones.

Se Tú así mi dulce y gentil Padre Celeste, sé Tú así.

                    Eugenio Siragusa.


lima (Perú) 18 enero 1976


trucos blogger